Este es Wilfred Verlac, quien nace en el seno de una familia adinerada de pleno siglo XVIII en Francia. A lo largo de toda su vida, se dedicó al disfrute de una vida llena de placeres tales como orgías y bienes materiales sin preocupaciones económicas. Sin estudios, pasó la vida dejando tras de sí un sinfín de corazones rotos y de oportunidades para enmendar todos sus errores. Estalló en 1789 la tan renombrada Revolución Francesa; y su familia, nobiliaria, es asaltada por los campesinos que trabajaban en sus tierras, los cuales les arrebataron todo lo que poseían, y dejaron a Vilfredo en la más terrible de las miserias. El resto de sus días los pasó mendigando a los pies de una iglesia. Tras esto, muere.
¿Y qué pasaría si repitiera su vida? La volvería a vivir mal. ¿Por qué? Porque no sabría que ya lo ha vivido, lo viviría todo como la primera vez. Claro, él cree que es la primera vez que vive, pero en verdad lleva viviendo exactamente lo mismo una infinidad de veces. Siempre en el mismo siglo, naciendo en la misma familia y cometiendo las mismas acciones y errores.
Eso es lo que se conoce como el "eterno retorno". Expresado en el uróboros, consiste en la teoría de que todos vivimos una y otra vez la misma vida, en el mismo momento y lugar, con los mismos errores y aciertos. Como nadie quiere vivir una miseria eterna (supuestamente), siempre intentaremos obrar y conseguir una vida lo más feliz posible, sin saber si es la primera vez que vives o, en cambio, estamos viviendo la misma vida que ya hemos realizado con anterioridad.
Si vamos a vivir la misma vida eternamente una otra vez ¿Merece la pena que pasemos todos nuestros días retorciendo las bases de la moral con constantes razonamientos que no llevarán a nada? Para faclitar la comprensión de mi forma de pensar usé como metáfora a dos dioses griegos bastante conocidos: Dionisio y Apolo.
Apolo, dios de la belleza, el Sol, los oráculos... y patrón de Delfos; pasaba la eternidad reflexionando y lamentándose, pues las desgracias acabaron colmando su vida. En cambio; Dionisio, dios del vino, no tenía miedo a vivir y pasaba la eternidad festejando y ningún mal podía hacer que se deprimiera. Si tuvieras el privilegio de la vida eterna ¿Actuarías como Dionisio o como Apolo? ¿Actuarías como un Übermensch o te limitarías a pensar y lamentar?


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